Una película infantil para todos los públicos que se convierte en una joya cinematográfica

Comenzar a hablar de Yo-Kai Watch sería comenzar con una pequeña clase de mitología japonesa para aclarar el tema de los Yokai, pero de eso se encargan los guionistas de “Yo-Kai Wach: la película”, pero si que hay que decir que el universo de Yo-Kai Watch comenzó su andadura como manga en Junio de 2013 de la mano de Noriyuki Konishi y poco tiempo despúes Level-5, el 11 de Julio de 2013, nos presentaba el videojuego para 3DS.

Yo-Kai Watch: La película se centra en los orígenes de esta saga que narra las hilarantes aventuras de Nathan, un chico corriente, y los traviesos Yo-kai, seres invisibles responsables de los problemas diarios.
Esta vez Nathan viaja al pasado, donde tendrá que derrotar a Yo-kai malvados que decidieron romper el vínculo de amistad con los humanos. Para ello, y con la ayuda de sus fieles compañeros, Whisper y Jibanyan, y su abuelo, descubrirá cómo se creó el primer Yo-kai Watch.

Como nota previa a la crítica tengo que decir que mi opinión previa de “Yo-Kai Watch: la película” era que se trataba de otra película más de animación que se sacaba para seguir enganchando a los niños al universo del videojuego, pero mi sorpresa ha sido muy grande tras verla y disfrutar completamente de una cinta de aventuras en la gran pantalla.

Crítica de Yo-Kai Watch

“Yo-Kai Watch: la película” puede dar la sensación de que se trate de un episodio más de la serie, como hemos visto anteriormente con “Pokémon ¡Te elijo a ti!” pero no es así, ya que nos encontramos con una aventura en la que se abre un nuevo mundo en todo el universo de Yo-Kai Watch, ya que tenemos un pequeño salto en el tiempo donde descubriremos el origen del Yo-Kai Watch, algo que sorprende porque todo el guión está tan trabajado que es una gran joya la que tenemos delante.

El trabajo en el guión se nota escena tras escena, porque tanto si no conoces el mundo de Yo-Kai Watch, como si eres un experto o sencillamente conoces algo básico (como es mi caso), logra captar el interés del espectador y que las aventuras que tienen lugar en la pantalla se vivan intensamente por el espectador. Y también porque tenemos guiños a Star Wars, Doraemon… algo que a muchos cinéfilos les agradará en exceso.

Junto a todo esto, el mantener el estilo de la serie, carteles, videojuegos… en la animación de la película hace que el resultado visual al ver “Yo-Kai Watch: la película” sea todavía más interesante porque lo normal o mejor dicho, lo que estamos acostumbrados a ver, es que cambien el estilo de animación para la gran pantalla y así ofrecernos una experiencia diferente a la que vivimos en el salón de casa, pero este no es el caso y siendo sinceros, el dibujo y animación de “Yo-Kai Watch: la película” es una delicia, logra que un adulto regrese a su tierna infancia y disfrute como un niño más de lo que tiene delante.

Para terminar se tiene que nombrar sin duda alguna el trabajo del traductor, ajustador y voz de doblaje del protagonista Nathan, que no es otro que Jordi Naro. Y esto lo digo porque gracias a su trabajo no tenemos una simple traducción, sino que tenemos una adaptación a nuestro idioma, es decir, que no se ha tratado de hacer un doblaje literario, sino que se ha centrado en hacer un doblaje mucho más natural y del que todo el mundo pueda comprender sin notar apenas diferencias con lo que podría escuchar por la calle. Es algo que hay alabar y sobretodo agradecer por este gran trabajo.

Resumiendo todo esto sólo puedo decir que “Yo-Kai Watch: la película” es una joya que va a lograr que mucho público adulto se adentre en el mundo de los videojuegos, animes, mangas… es algo fresco que necesitábamos con urgencia en este mundo. Claramente es una pieza imprescindible para cualquier videoteca, incluida aquellas que tienen sólo determinadas cintas de clásicos Disney o cintas de animación para adultos.

Reseña
Animación
8
Guión
9
Doblaje
10
Distinguiendo lo real de la ficción desde que tengo uso de razón por lo que siempre que hablo de alguna obra de ficción jamás lo extrapolaré a la vida real, salvo detalles que puedan ser extrapolados por la índole que sea, pero jamás a favor de la violencia.