Para empezar quiero decir que no todas las historias consiguen atraer a la adolescencia y os intentaré explicar que utilizar para que os resulte algo más sencillo.

El protagonista debe de ser un joven de unos 18 años de edad aproximadamente también puede ser más joven como de 12, por ejemplo en: El príncipe de la niebla de Carlos Ruíz Zafón. Esto lo consigue y le da un cierto carisma al personaje.

No aburráis fomentando la escena, a no ser de que no tenga importancia personalmente no recomiendo que la escena de diálogo, acción de cualquier tipo, descripción de sucesos o escenario, etc…

Intentad ser lo más directos posibles, sin explicarlo muy apresurado para que el lector se sitúe y capte el texto consiguiendo seguir más ligeramente la trama.

Da una elegancia a la historia, mete hilos argumentales y siguiendo la trama principal intenta introducir otras vías como una historia aparte de un personaje secundario, si esto le das importancia para que dicho personaje evolucione y fomente la trama principal agradará más al lector.

 

Estudiante, escritor con imaginación desbordante. Novelas publicadas - 1 / Caged: El Orfanato / Editorial: Seleer. Desde pequeño me gustaba crear historias cortas imaginándome fantasias para divertirme, cuando me metí en el mundo del anime convirtiéndome en un Otaku comence a dibujar y a escribir breves historias para trabajos de clase o personales, como mi dibujo no mejoró me decante por la linea de las letras y pase de dibujar mangas a crear historias con el word. Las planifico demasiado detalladas pudiendo estar pensando en una durante años antes de comenzarla, dejo que los lectores se imaginen a los personajes con breves detalles de ellos, ya que la imaginación de cada uno es diferente y no me agrada modificarlas diciendo que algo es de una forma y color concretos. Cada uno busca su via de escape en algo y yo lo hago con la escritura soñando con que futuramente mis historias lleguen a los corazones de la gente, miro hacia el futuro en un horizonte lejano que parece no tener final y con imaginación, folios y bolígrafo en mano me aventuro en él.