La domótica. Breve reflexión sobre sus ventajas e inconvenientes

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La tecnología aplicada al hogar ha evolucionado muchísimo en los últimos años llegando a poderse controlar con una simple orden de voz casi cualquier dispositivo, ¿pero hasta que punto es realmente segura la domótica en la actualidad?

Hace años que entró en los hogares la conexión a la red de la gran mayoría de dispositivos para hacernos la vida más fácil, ayudando a nuestro ahorro y mejorando nuestra calidad de vida. Para controlar el uso de los electrodomésticos y demás electrónica nos han ayudado Amazon Alexa o Google Home, consiguiendo una idónea centralización y un uso mucho más efectivo.

Hasta aquí todo parece ideal, pero hay un problema que parece que se les ha pasado por alto a los que idearon este sistema; la vulnerabilidad de los dispositivos conectados a internet ante ciber ataques.

Para conocer los riesgos y actuar en consecuencia deberemos estar bien informados, ya que su correcto uso nos evitará más de un calentamiento de cabeza (sin pensar en problemas todavía más graves que pongan en peligro incluso nuestra seguridad y economía).

 

Y según el refrán: “hecha la ley, hecha la trampa”, los sistemas de alarma o las cerraduras puede que no sean suficientemente efectivos. Ya que, al estar conectados todos los dispositivos, incluso los ordenadores, móviles, se podría “robar” información valiosa por medio de una nevera o cualquier otro electrodoméstico en red. Otro problema es que si un virus infectara el ordenador, podría poner en jaque la seguridad de todo el sistema de un hogar.Pero lo más preocupante es que si no se aplican las medidas pertinentes, podría ocurrir que un ciber delincuente tome el control de todo tipo de dispositivos y pueda abrir puertas o deshabilitar un control de acceso físico a las viviendas.

Aunque parezca de chiste, usted podría ser víctima del secuestro de su televisor. Esto es debido a un tipo de virus ransomware. Esta monada ha conseguido tumbar la seguridad de Telefónica, Gas Natural e Iberdrola llegando a las smart TV.  Así, ESET ha presentado en el último Mobile World Congress una solución de seguridad para blindar a las televisiones con sistema operativo Android frente a esta amenaza.

La Asociación Española de Domótica e Inmótica, Cedom, asegura que la demanda de estos aparatos está en clara expansión. Según la asociación, en 2016 los productores de domótica en España facturaron 50 millones de euros, un 12% más que el año anterior. «Desde 2014 tiene una tendencia muy fuerte en el sector de la construcción», afirma Jordi Sabaté, portavoz de Cedom. Por ello anima a extremar la precaución. Y más cuando las previsiones indican que en 2020 el mercado global de la domótica será de 450.000 millones de dólares.

Por tanto, hay que ser conscientes de cosas que antes ni nos importaban como el caso de las tecnologías de geolocalización, que usan un gran número de aplicaciones móviles y que pueden dar pistas a los delincuentes.

En Estados Unidos, los asistentes virtuales del hogar ya son utilizados por 40 millones de personas. Allí, algunos de estos aparatos, que se activan con comandos de voz, han entrado en funcionamiento al oír anuncios de televisión.

Algunas compañías que no mencionaremos han hecho de las suyas al incluir en sus espacios publicitarios las palabras clave -«OK, Google» en el caso de los asistentes de la compañía del buscador- que activan estos dispositivos. Si un anuncio puede provocar estos problemas, una acción malintencionada podría llegar más lejos.

Seamos, pues, previsores y hagamos las cosas conscientemente ya que aunque estos dispositivos son bastante seguros, se deben instalar de forma que no sean accesibles a cualquiera.

El problema es que no existen todavía suficientes campañas de concienciación al usuario de las medidas de seguridad necesarias para evitar fallos en la seguridad de nuestros dispositivos conectados a la red evitando que la ignorancia deje las puertas abiertas a los hackers. También sería importante pedir responsabilidad a la Unión Europea para que apruebe normativas que obliguen a las compañías a hacer productos más seguros.

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