Relatos

Después de unos diez minutos de caminar llegamos a su casa. Debían de ser muy ricos porque su casa disponía de varios pisos de altura. Entramos dentro y se dirigieron hacia una puerta. Le dieron a un botón que se...
Salimos rápidamente de la torre. Jay y Bob cargaban con el cuerpo de Silencioso. Hay que reconocer que se encuentran en buena forma, ya que Silencioso es una mole de músculos que debía de pesar lo suyo, pero ellos...
Me sacó de mi ensimismamiento una súbita explosión de luz y color. Había sonidos estridentes por todas partes. Familias enteras pululaban de un lugar a otro. Esto no se parecía en nada a las ferias que yo conocía, llenas...
Tras mucho tiempo de ausencia en esta tendencia vuelvo a retomarla de manera escabrosa y pasándome al lado oscuro. El lado oscuro de la bibliofilia se denomina NECROBIBLIOFILIA y no es otra que la de aquellos amantes de los...
Decidimos acercarnos al lugar para poder investigar con más detenimiento. Al llegar a las cercanías de la torre descubrí la razón del porque era negra. No lo era debido a que las piedras que la formaran fueran de ese color, sino...
Empecé a contarle como las estrellas eran los ojos de los ángeles y su tintineo era su manera de parpadear. También le expliqué como la Tierra era el centro del universo, y las diversas teorías sobre el firmamento, como la...
Después de una hora de viaje, acabé llegando a la parte de lo que en mis tiempos sería la parte de Intramuros, es decir, la parte de la ciudad que estaba protegida por la muralla. Pero eso era algo difícil...
Comienza el 2018 con un cambio importante en la estructura de la bibliofilia y esta vez vengo para hablar sobre la RetroBibliofilia. El comportamiento de compras de prensa, libros... en la sociedad actual se mueve de muchas maneras, pero desde...
No tenía nada mejor que hacer aquí, además, me picaba la curiosidad por saber quién había dejado esa nota en mi laboratorio, y también estaba ansioso por descubrir que más cosas nuevas se habrían inventado o descubierto en estos...
Subí a abrir mientras me ponía los guanteletes de hierro que me había regalado Laura, que me encajaban perfectamente. Estaba cansado y agotado por el esfuerzo que había supuesto realizar el ritual. Pero no era un cansancio espiritual, si...